El exhorto de Cepeda contra Meléndez

CORRESPONDENCIA
El exhorto de Cepeda contra Meléndez
Por José Luis Castillo
UNO.-El llamado a “cuidar el patrimonio” de la Sección 30 del SNTE que hizo en su reciente visita Alfonso Cepeda Salas, podría parecer, en apariencia, un exhorto institucional y hasta necesario. Sin embargo, en el contexto político-sindical que vive el magisterio tamaulipeco, el mensaje adquiere otro matiz: el de una advertencia con dedicatoria.
No es difícil interpretar que la referencia en el sentido de “Yo les insisto, les hago un exhorto para que lo cuiden y no permitan gente que trae otro tipo de intenciones pueda regresar a esta querida Sección 30”, apunta directamente a Enrique Meléndez Pérez, ex secretario general de la Sección 30 que es uno de los perfiles visibles rumbo a la sucesión de Arnulfo Rodríguez y con alta posibilidad de llegar.
En ese sentido, el discurso que emitió Alfonso Cepeda en el Edificio SARTET deja de ser un simple llamado a la unidad para convertirse en una señal política que busca influir en la percepción de las bases.
Y ahí es donde surge el problema de fondo. En un escenario donde se presume que la vida sindical ha transitado hacia una mayor democracia , con elecciones mediante voto directo, secreto y universal, este tipo de posicionamientos desde la dirigencia nacional o sus cercanos pueden interpretarse como intentos de inclinar la balanza antes de que inicie formalmente el proceso.
Porque si bien es válido fijar posturas, también lo es garantizar condiciones de equidad. Cuando desde una posición de poder se emiten mensajes que descalifican, aunque sea de forma indirecta, a posibles contendientes, se corre el riesgo de minar la confianza en el proceso y alimentar la percepción de que hay “dados cargados”.
La contradicción es evidente: por un lado desde el SNTE se promueve una democracia sindical abierta; por otro, se envían señales que parecen acotar esa misma apertura. El resultado puede ser contraproducente, sobre todo en un contexto donde el magisterio ha expresado, según diversas voces, un creciente hartazgo y demanda urgente de cambio.
Al final, más que advertencias veladas, por parte de sus dirigentes lo que la Sección 30 necesita es un proceso transparente, parejo y sin interferencias. Si realmente son los maestros quienes decidirán a sus representantes, entonces el mejor mensaje no es señalar adversarios, sino garantizar que cada voto cuente en libertad.
Por lo pronto y aunque Meléndez insiste en que “no anda pidiendo votos”, el mensaje de deja ver con claridad que el movimiento ya agarró vuelo al interior de la Sección 30 del SNTE en Tamaulipas simplemente ya está en marcha.
En corto refiere que no se trata de una aspiración personal, sino de un proyecto que, asegura, nace desde las bases, alimentado por el descontento de los maestros frente a la actual dirigencia encabezada por Arnulfo Rodríguez.
El punto central de su discurso parece moverse en dos carriles. Por un lado, el respeto a los tiempos: Meléndez recalca que esperará la convocatoria oficial y que será el marco legal, derivado de la reforma que instauró el voto secreto, directo y universal, el que defina cuándo y cómo participar. Con ello busca desmarcarse de cualquier señalamiento de adelantarse al proceso.
Por otro lado, advierte que se requiere un verdadero cambio “hay perfiles que ya no deberían tener cabida en el
Próximo Comité. Más aún, porque los maestros se sienten abandonados, poco escuchados y afectados en sus derechos, lo que ha generado una ruptura entre la dirigencia y la base.
A pesar de los golpes bajos, amenazas y los misiles que le tiran, Enrique Meléndez avanza y lleva un objetivo central, atraer simpatías y estar listo para entrar al tema de la sucesión de la dirigencia estatal, sumándose a Abelardo Ibarra y Naif Hamscho, que también buscan llegar a salvar el barco.
Por cierto, ooootrraaaa vez Ulises Ruiz, ahora protagonizó un vergonzoso momento, y ni el clásico no saben quien soy yo, le valió cuando quiso rebasar la línea exclusiva para servidores públicos e invitados en la ceremonia de honores a la bandera.
“No sabes quien soy, nombre chavo a ustedes les falta mucho quien es su jefe? quien los coordina”, preguntaba y ni su principal protector pudo hacer nada, se quedó fuera, simplemente se le olvida que tiene cuentas pendientes y que poco a poco se las van a ir cobrando, el que a hierro mata, a hierro muere.
DOS.- Los resultados obtenidos por la Universidad Autónoma de Tamaulipas en los Campeonatos Nacionales ANUIES 2026 no son producto de la casualidad.
Las 12 preseas conquistadas en este primer bloque , 2 oros, 2 platas y 8 bronces, reflejan algo más profundo que el talento individual: evidencian un proyecto institucional que ha decidido apostar seriamente por el deporte como parte de la formación integral.
En un escenario competitivo como el que representa la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, donde convergen las principales casas de estudio del país, destacar no es tarea sencilla. Sin embargo, la UAT no solo compite: gana, se posiciona y confirma que su presencia en el ámbito deportivo universitario va en ascenso.
Detrás de estos logros hay una línea clara de impulso desde la rectoría. La administración encabezada por el rector Dámaso Anaya ha entendido que el deporte no es un accesorio, sino un eje estratégico que fortalece disciplina, identidad y sentido de pertenencia entre los estudiantes. Apostarle al alto rendimiento implica inversión, organización y continuidad, elementos que hoy comienzan a rendir frutos visibles.
Lo logrado en sedes como la Universidad Nacional Autónoma de México y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla no solo coloca medallas en el medallero, también posiciona a la UAT como una institución que compite con seriedad en todos los frentes: académico, científico y ahora con mayor fuerza, en el deportivo.
El mensaje es claro: cuando hay dirección, respaldo institucional y confianza en los jóvenes, los resultados llegan. Este nuevo triunfo no solo celebra a los atletas, también valida una visión universitaria que apuesta por el desarrollo integral.
Habrá que ver cómo cierra la UAT este calendario, pero por lo pronto, ya ha dejado constancia de que su proyecto deportivo avanza con paso firme y con el respaldo de una rectoría que ha decidido convertir el impulso al deporte en una de sus banderas.




