LA GUERRA SUCIA

CORRESPONDENCIA
LA GUERRA SUCIA
Por José Luis Castillo
UNO Las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre las campañas digitales que buscan influir en la percepción pública abre de nueva cuenta un debate necesario sobre uno de los grandes desafíos de estos tiempos y sobre todo del uso responsable de la información en esta era digital.
Las redes sociales y las plataformas digitales han democratizado la comunicación como nunca antes en la historia. Hoy cualquier ciudadano puede expresar sus ideas, cuestionar a los gobiernos y participar activamente en la discusión pública. Esa libertad constituye una conquista democrática que debe ser protegida y fortalecida hasta cierto punto.
También es cierto y hasta de ha puesto de moda que el espacio digital ha sido utilizado, en muchos casos, para promover campañas de desinformación, ataques coordinados y estrategias de desprestigio que poco tienen que ver con el ejercicio legítimo de la crítica. El anonimato que ofrecen algunas plataformas ha permitido la proliferación de perfiles falsos cuya finalidad no es informar ni debatir, sino insultar, manipular o difundir contenidos sin sustento.
La crítica es indispensable en toda democracia. Los servidores públicos están sujetos al escrutinio ciudadano y deben estar abiertos a la observación y al cuestionamiento de sus acciones. Pero existe una diferencia clara entre la crítica fundada y el ataque personal; entre el análisis de los hechos y la difusión deliberada de falsedades; entre la libertad de expresión y el libertinaje comunicativo.
Cuando la conversación pública y estos espacios de libertad de expresión se contaminan incluso con insultos, descalificaciones y campañas de odio, perdemos todos porque se debilita la confianza en las instituciones, se polariza el debate y se dificulta la construcción de acuerdos que permitan resolver los problemas reales.
La información se ha convertido en un activo estratégico para las naciones. Por ello cobra relevancia la afirmación de la presidenta cuando señala que “la soberanía vive en la información”. Una ciudadanía bien informada es capaz de tomar mejores decisiones, exigir rendición de cuentas y participar de manera consciente en los asuntos públicos. En contraste, la manipulación informativa busca confundir, dividir y erosionar la confianza colectiva.
La responsabilidad no recae únicamente en los gobiernos o en los medios de comunicación. También corresponde a cada usuario verificar fuentes, evitar la difusión de noticias falsas y contribuir a que el debate público se mantenga dentro de los límites del respeto y la civilidad, así de fácil.
Por cierto para algunos servidores públicos como es el caso de la alcaldesa Pati Chío, de El Mante, este es un momento de esos en los que fuera de construir o aportar sus detractores utilizan páginas falsas y hasta anónimos para hacer de las suyas, aunque la alcaldesa aprieta el paso porque sabe que trabajo mata grilla.
DOS.- Por cierto, y dentro del marco de la rendición de cuentas de la Presidenta de México en el marco vale destacar que lo avances Mexico no pueden medirse únicamente por sus indicadores económicos o por el desarrollo de su infraestructura. El verdadero progreso se construye a partir de la educación, la ciencia y las oportunidades que se brindan a las nuevas generaciones para alcanzar un mejor futuro.
En ese contexto, resulta significativo el respaldo que el Gobierno de México, encabezado por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, ha venido otorgando a las instituciones de educación superior del país. El fortalecimiento de programas de becas, el impulso a la investigación científica y la vinculación entre academia y gobierno representan una apuesta estratégica para el desarrollo nacional.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas es un ejemplo de cómo estas políticas públicas están generando resultados concretos. El acceso a becas para cientos de estudiantes, como ocurre en la Facultad de Odontología de Tampico, no solo significa un apoyo económico para las familias, sino también una herramienta para combatir la deserción escolar y garantizar que más jóvenes concluyan su formación profesional.
Las declaraciones del rector Dámaso Anaya Alvarado reflejan una visión compartida entre los distintos niveles de gobierno y la máxima casa de estudios de Tamaulipas: trabajar de manera coordinada para impulsar proyectos que contribuyan al desarrollo científico, tecnológico y social de la entidad.
La participación de la UAT en proyectos nacionales, particularmente en áreas de investigación y estudios especializados, confirma que las universidades públicas son actores fundamentales para atender los desafíos del presente y construir soluciones para el futuro. La generación de conocimiento, la innovación y la formación de capital humano son elementos indispensables para fortalecer la competitividad del país.
Asimismo, la colaboración institucional que existe entre el Gobierno Federal, el Gobierno de Tamaulipas y la Universidad Autónoma de Tamaulipas demuestra que cuando los esfuerzos se alinean en torno a objetivos comunes, los beneficios llegan directamente a la sociedad.
Hoy más que nunca, la educación superior requiere respaldo, inversión y visión de largo plazo. Las acciones impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum en favor de las universidades públicas representan una oportunidad para consolidar un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la inclusión y la justicia social.
TRES.-Gobernar exige mucho más que tomar decisiones desde una oficina. Requiere cercanía, sensibilidad y, sobre todo, la disposición permanente de escuchar a las personas y algunos funcionarios y actores políticos asimilo han entendido.
Las comunidades son el reflejo de las aspiraciones, preocupaciones y esperanzas de quienes las habitan. Por ello, recorrer cada localidad, dialogar con las familias y conocer de primera mano sus necesidades no es solamente una obligación de quienes participan en la vida pública; es una herramienta indispensable para construir soluciones reales, efectivas y hasta nuevo proyectos.
Existe una frase popular que dice que quien pregunta no se equivoca. En el servicio público, esta idea cobra aún mayor relevancia y Gabriel Cabrera en Llera de Canales lo sabe y por ello recorre las distintas comunidades de ese municipio en donde ha sido bien recibido por la gente.
Preguntar permite conocer, comprender y aprender. Escuchar abre la puerta al entendimiento y fortalece la confianza entre la ciudadanía y sus representantes Gabriel es tesorero Municipal y se cerciora que los planes y programas lleguen puntualmente a quienes lo necesitan.




