Premio a la derrota

CORRESPONDENCIA
Premio a la derrota
Por José Luis Castillo
UNO.- La iniciativa presentada por Movimiento ciudadano en el Congreso de Tamaulipas para que los candidatos a presidentes municipales que pierdan una elección puedan acceder automáticamente a una regiduría de representación proporcional abrió un debate sobre la calidad de la representación democrática en los ayuntamientos y más cuando se ve como un premio a la derrota.
Los promotores de este instrumento legislativo argumentan, dicen y sostienen que la medida fortalecerá la pluralidad política y permitirá la existencia de contrapesos dentro de los cabildos, dicen.
En teoría, el planteamiento tiene lógica: si una fuerza política obtiene respaldo ciudadano suficiente, aunque no gane la alcaldía, debería tener voz en la toma de decisiones municipales.
Es oportuno recordar que la representación proporcional precisamente nació para evitar que las minorías políticas queden completamente excluidas del ejercicio del poder a lo que ahora se pretende agregar una beca para los perdedores y que seguramente se convertirán en algo así como la piedra en el zapato para quien gobierna con el aval ciudadano.
Es importante señalar que para muchos ciudadanos, votar por un candidato a presidente municipal implica elegirlo para gobernar, no para ocupar automáticamente un asiento en el Cabildo en caso de derrota.
Insisto, existe el riesgo de que la figura sea percibida como un mecanismo para garantizar espacios políticos a quienes no lograron convencer a la mayoría de los electores.
Hay que subrayar que la polémica en torno a esta iniciativa adquiere mayor relevancia porque surge después de una reforma que redujo el número de regidores en los municipios. Y mientras por un lado se disminuyen espacios bajo el argumento de austeridad o eficiencia administrativa, por otro se plantea reservar posiciones para candidatos que no obtuvieron el triunfo electoral. La aparente contradicción inevitablemente alimentará el debate público, veremos.
DOS.- La expansión de la Universidad Autónoma de Tamaulipas mediante las Unidades Regionales de Transferencia del Conocimiento constituye una respuesta concreta a una de las principales demandas sociales: el acceso equitativo a la educación superior.
La apertura y consolidación de nuevos espacios educativos en municipios como González, Jiménez, San Fernando y Tula refleja una visión moderna de la educación, impulsada por el rector Damaso Anaya Alvarado, y donde la tecnología deja de ser un privilegio para convertirse en una herramienta de inclusión. La posibilidad de cursar bachillerato, licenciaturas y posgrados en línea, respaldados por infraestructura tecnológica y acompañamiento académico, permitirá que estudiantes de diversas regiones permanezcan en sus comunidades sin renunciar a sus aspiraciones profesionales.
El valor de este proyecto radica en las oportunidades que genera y va más allá de querer aumentar la matrícula escolar. Cada joven que logra acceder a una carrera universitaria representa una posibilidad de transformación para su familia, su comunidad y el desarrollo económico de su municipio, recordando que la educación sigue siendo la vía más efectiva para reducir desigualdades y abrir caminos de movilidad social.
Resulta especialmente relevante que la oferta académica incluya áreas vinculadas con las demandas del presente y del futuro, como las ciencias de datos, las energías renovables, la innovación educativa y las tecnologías emergentes. Se trata de disciplinas que responden a las nuevas dinámicas del mercado laboral y que preparan a los estudiantes para competir en un entorno cada vez más digital y globalizado.
Valido reconocer la coordinación entre la Universidad Autónoma de Tamaulipas y los gobiernos municipales, una alianza que desde ahora demuestra cómo la colaboración institucional puede traducirse en beneficios directos para la comunidad escolar y los futuros profesionistas.
TRES.- La lucha contra el gusano barrenador no admite descuidos. Se trata de una amenaza sanitaria que puede afectar gravemente la salud animal, generar pérdidas económicas para los productores y poner en riesgo la competitividad de una de las actividades más importantes para el campo tamaulipeco.
Por ello, es oportuno reconocer que las medidas implementadas en las subastas ganaderas de la entidad representan una decisión responsable de quien dirige a los ganaderos de Tamaulipas y las mismas autoridades sanitarias.
La revisión exhaustiva de los animales antes de su movilización y comercialización demuestra que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar la propagación de enfermedades y plagas. Impedir el ingreso de ganado con heridas o lesiones abiertas no solo protege a los ejemplares que participan en las subastas, sino que fortalece la confianza de compradores y productores en los procesos de comercialización, así de fácil.
El trabajo conjunto entre autoridades y ganaderos en breve rendirá resultados y seguramente Pepe Guerrero se colgará otra medalla por actuar de manera oportuna en beneficio de los productores ganaderos.




