¿Y los 30 millones apá?

CORRESPONDENCIA
¿Y los 30 millones apá?
Por José Luis Castillo
UNO.-Los operativos de alcoholimetría han demostrado ser una herramienta eficaz para prevenir accidentes y salvar vidas, objetivo que difícilmente puede cuestionarse. Sin embargo, también existe otra cara del tema que merece atención: el destino de los recursos que generan estas sanciones.
Si, como se señala, desde la llegada de Javier Córdoba a la Dirección de Tránsito se han recaudado alrededor de 30 millones de pesos por concepto de infracciones derivadas de estos operativos antialcohol, resulta legítimo que la ciudadanía quiera saber en qué se ha invertido ese dinero basada en que la transparencia no debe ser opcional cuando se trata de recursos públicos.
Llama la atención que mientras el alcalde Eduardo Gattás Báez ha expresado en distintos momentos su inconformidad con los operativos de alcoholimetría, es precisamente la administración municipal la que recibe los ingresos derivados de esas multas. Esa aparente contradicción abre la puerta a una pregunta inevitable: ¿en qué se han utilizado esos millones de pesos?
Si el argumento principal de los operativos es proteger la vida de los ciudadanos, sería congruente que los recursos obtenidos se reflejaran en mejores vialidades, señalización, educación vial, equipamiento para Tránsito o programas de prevención de accidentes. Sin embargo, mientras no exista información clara y pública sobre el destino de esos fondos, permanecerán las dudas.
La mejor manera de fortalecer la confianza ciudadana no es eliminar los operativos que han dado resultados, sino transparentar el uso de cada peso que ingresa a las arcas municipales. Porque cuando el dinero proviene de sanciones aplicadas en nombre de la seguridad pública, la sociedad tiene derecho a conocer cómo se administra y en qué beneficios concretos se traduce.
DOS.- La educación de posgrado representa una de las principales herramientas para impulsar el desarrollo económico, científico y tecnológico de una región hay que decirlo.
Y vale la pena resaltar que la Universidad Autónoma de Tamaulipas encabezada por Damaso Anaya Alvarado, vuelve a demostrar su compromiso con la formación de capital humano altamente especializado al mantener abierta la convocatoria para la Maestría en Ingeniería Eléctrica y Electrónica.
La oferta académica no solo responde a las necesidades actuales de la industria, sino que apuesta por áreas estratégicas como la robótica, las telecomunicaciones, las energías renovables, los drones y la fotónica, sectores que marcarán el rumbo de la innovación durante los próximos años.
Hay que destacar que preparar profesionistas con estas competencias significa fortalecer la competitividad de Tamaulipas y generar mayores oportunidades para el desarrollo regional.
La UAT ha venido ampliando y diversificando sus programas de posgrado con el propósito de que los estudiantes no tengan que buscar fuera del estado opciones de alta especialización. Esa visión permite retener talento, fomentar la investigación y establecer vínculos más sólidos entre la academia y el sector productivo.
La mejor inversión que puede hacer una sociedad es en su educación, y mientras existan programas de este nivel al alcance de los jóvenes profesionistas como los de la UAT, Tamaulipas contará con mayores posibilidades de consolidarse como un referente en innovación y desarrollo tecnológico.
TRES.- Aunque la autoridad municipal sostiene que la inseguridad no es un factor determinante en el cierre de negocios en El Mante, la realidad que perciben muchos comerciantes y ciudadanos parece contar una historia distinta. Reducir el problema únicamente a cuestiones operativas de cada establecimiento deja fuera elementos que, desde hace tiempo, han sido señalados como obstáculos para la actividad económica.
La inseguridad, junto con la falta de circulante y la disminución del poder adquisitivo de la población, forman parte de un entorno que dificulta la permanencia de muchas pequeñas y medianas empresas. Cuando bajan las ventas, aumenta la incertidumbre y los costos de operación siguen creciendo, cerrar las puertas termina siendo la única alternativa para muchos emprendedores.
Negar que estos factores influyen poco ayuda a quienes han invertido su patrimonio en un negocio y hoy enfrentan un panorama complicado. Más que debatir sobre las causas, lo importante es construir estrategias que reactiven la economía local, fortalezcan la seguridad y generen condiciones para que los comercios puedan mantenerse abiertos y crear empleos.
Cada negocio que baja su cortina representa una inversión perdida, familias afectadas y fuentes de trabajo que desaparecen. Por ello, más allá de las declaraciones de la alcaldesa Paty Chío, es indispensable atender las causas que están frenando la actividad económica en El Mante y trabajar de manera coordinada para devolver la confianza tanto a los empresarios como a los consumidores.



